Rejuvenece tu cocina con una reforma económica

Una reforma cocina no tiene por qué ser siempre una reforma muy cara. A veces, con poco dinero se puede dar a la cocina un cambio de imagen muy grande y convertir una habitación anticuada en algo más moderno y actual. Vamos a ver algunos trucos para conseguirlo.

Estos trucos están muy bien para la cocina de casa cuando no podemos pagar una reforma integral, pero sobre todo se aprovechan en casas que se quieren poner a la venta o en alquiler y que será mucho más difícil que compitan en el mercado si su aspecto es muy antiguo.

Una de las cosas que le poner más años encima a una cocina es un alicatado antiguo. Muchos se empeñan en decir que lo vintage está de moda, pero habría que recordarles que eso no hace referencia a unos azulejos ochenteros que ya nadie pondría en su hogar. Cambiarlos puede ser caro pero hay otra solución: pintarlos.

Pintar los azulejos es económico y el resultado es muy bueno. Tan solo habría que alicatar el salpicadero de la cocina o, si se prefiere, pegarle unos paneles especiales para esta zona que le cambiarán totalmente el aspecto.

Si los muebles de la cocina están en buen estado por dentro pero las puertas se ven antiguas y tienen algunos deterioros se pueden cambiar nada más estas. Como las medidas son estándar, cambiar las puertas es fácil y se ahorra mucho dinero respecto a cambiar toda la cocina. Incluso hay quién prefiere pintarlas, si son de madera, o colocarles vinilos pegados por encima.

Los suelos también suelen ser un problema en las cocinas antiguas, pero gracias a los suelos vinílicos adhesivos o a las tarimas flotantes especialmente pensadas para las cocinas ya no hay que cambiarlos, sino colocar estos nuevos por encima. Con los suelos vinílicos, muy finos y que no levantan prácticamente nada del suelo, ni siquiera tendrás que modificar tu puerta o desmontar los muebles. Solo cambiarás aquello que queda a la vista y se verá perfecto.

Si todos estos trabajos los lleva a cabo un equipo profesional el acabado será impecable y la cocina habrá ganado mucho en valor sin haberse gastado demasiado dinero. Además, este tipo de trabajos tampoco llevan mucho tiempo por lo que no se retrasará el poner la casa a la venta o en el mercado de alquileres si es el caso.


De hotel en hotel

Nunca quise ser comercial, pero mis huesos han dado en este trabajo y me he terminado por adaptar. No puedo decir eso de “yo tengo suerte porque trabajo en lo que me gusta”, pero tampoco lo aborrezco. Hay días y días: a veces me parece un trabajo muy entretenido y otras, demasiado estresante. Y lo que más me estresa, quizás, sea el exceso de viajes.

Siempre he sido una persona muy viajera, pero por ocio: viajar por trabajo no tiene nada que ver y quien lo haga habitualmente, lo sabe. Viajo mucho en coche, también en avión y paso un tercio del año en habitaciones de hoteles. Así que los hoteles se han convertido en mi segunda casa. Pero no puedo elegir hotel, claro: no voy a suites de hoteles de cinco estrellas. Mi empresa decide y no siempre estoy muy a gusto.

Pasar tanto tiempo en hoteles ha hecho que le esté cogiendo cariño a algunas cosas típicas de estos lugares. Trato de quedarme con lo positivo, porque también hay cosas que no soporto. De hecho en mi propia casa he “copiado” algunas soluciones habituales de las habitaciones de hotel. Sé que todo el mundo odia la moqueta. Pues a mí me gusta, y la he colocado en mi dormitorio. Igual que las cortinas foscurit y me he desecho de mis viejas persianas que se estropeaban cada dos por tres.

Hace poco vinieron unos amigos a casa y dijeron que parecía un hotel por la limpieza y por la decoración. Claro, hay hoteles y hoteles, pero es verdad que cuando entras en una habitación y está todo en su sitio y bien limpio, uno se siente mucho mejor. En cuanto a la decoración también he copiado algunas cosas, pero nada del otro mundo.

Eso sí, con la moqueta y las cortinas foscurit no me he podido ocultar. Son una debilidad. Las cortinas gustan más, pero lo de la moqueta nadie lo ha entendido. Todo el mundo dice que son sucias, pero solo hay que ser un poco cuidadoso, andar en casa con zapatillas, etc. Y, por supuesto, cambiarla cada cierto tiempo.


CONVERTIRSE EN UN ABUELO PREMATURO

Es un fastidio cuando vas creciendo y cada vez te van quedando menos dientes en tu dentadura, por fortuna ese no es mi caso, pero conozco muchos casos de amigos que se están quedando sin los dientes a pasos agigantados, eso es un problema muy grave desde mi punto de vista, ya que tu propia dentadura te está condicionando tu vida sin poder comer lo que en realidad te gustaría y al final tienes que comerlo que puedas y que tu dentadura te permita. Al final te acabas convirtiendo en un abuelo prematuro, tendrás que dedicarte a comer pescado en lugar de carne porque es más sencillo de masticar. Eso sí, tendrás que escoger diferentes tipos de pescados ricos en proteinas para así suplir las proteínas que no puedes comer de la carne. Por mi parte si no pudiese comer carne creo que me daría algo malo, ya que mi dieta consiste mayormente de carne, el pescado lo como pero no es que me encante, eso que vivo en una ciudad costera y es bastante fácil encontrar pescado bastante barato en los mercados, pero no se puede comparar con el sabor de la carne. A decir verdad me parece más divertido pescar unos peces que tener que comerlos, por lo menos mientras pescas te lo pasas bastante bien, cosa que no sucede cuando comes algunos pescados. El bacalao por ejemplo es un pescado que no puedo comer, y no es por el sabor sino por la textura, no me gusta como se deshace en hilillos en la boca, por mucho que la gente diga que está delicioso a mi no me lo parece.

 

Sobre los gustos de cada uno nada puede decirse, pero otra cosa es comprenderlo, tal y como me gusta la carne, no pediría nunca pescado en un restaurante, por muy bueno que estuviese ¿para qué? Si total a no ser que me obliguen a tomarlo en casa el pescado se lo dejo para quien no pueda comer carne. Yo todavía conservo todos mis dientes y me queda mucho para que me tenga que cambiar al pescado y dejar la carne de lado.


Me voy a Francia, Andrés

Llevábamos dos años de relación. Nos habíamos conocido en un bar a altas horas de la madrugada, nos pusimos a hablar de música y terminamos cayéndonos bien. Los dos teníamos en común bastantes cosas, incluyendo nuestra etapa vital: dos recién licenciados sin saber qué hacer con su vida.

Como tampoco trabajábamos se puede decir que ambos estábamos de año sabático. Ahora que ha pasado el tiempo me doy cuenta del peligro que tiene un año sabático. Si eres multimillonario o vives de rentas está muy bien, pero tomarse un año de respiro puede ser un arma de doble filo: cuesta mucho recuperar hábitos de trabajo cuando llevas tanto tiempo dedicado a tus aficiones.

Pasados dos años, Julia se cansó y me empezó a hablar de un programa mba que había en Francia. Ella sabía francés y le apetecía mucho pasar una temporada en un centro de estudios muy cercano a París… ¿y a quién no? Al principio la disuadí, pero pasaba el tiempo y ninguno de los dos teníamos nada qué hacer. Entonces me soltó: me voy a Francia, Andrés, ¿vienes o no?

Para irme a Francia necesitaba un poco más del dinero que había en mi cuenta corriente. Pero ella ‘amenazó’ con dejarme el dinero, que sus padres le podían hacer un prestamo, etc. A mí me daba bastante respeto ir a Francia para estudiar un máster con el dinero prestado por los padres de mi novia… sin que ellos estuvieran muy al tanto de todo.

Además, tampoco tenía muy claro que un MBA fuese la panacea. Había oído cosas de todo tipo: desde el amigo que hace un MBA y al día siguiente tiene un trabajo espectacular y del compañero de clase que hizo dos MBA y está de reponedor. Todo el mundo conocía a un amigo de a un amigo con un MBA.

Pero Julia me habló maravillas de aquel programa mba, mientras me enseñaba con la otra mano una guía de viajes de Francia. Le dije que iba con la condición de tomárnoslo muy en serio. Y para allá que nos fuimos. Nunca volvimos a España… ¡quién me lo iba a decir!


¿Cuál es el tipo de cáncer de mama más común?

El cáncer de mama es uno de los más frecuentes en mujeres y dentro de los diferentes tipos de carcinomas que se pueden encontrar, el cancer de mama infiltrante es el más común. Un 80 % de los casos en los que se presenta un carcinoma es de este tipo. Por desgracia, estamos hablando de una enfermedad invasiva que ataca a los tejidos de la mama y, si no se frena a tiempo, puede extenderse a otros órganos a través, por ejemplo, del sistema linfático.

Cuando se detecta un tipo de cáncer infiltrante los médicos recomiendan que se extirpe la mama por completo aunque todavía esté en sus inicios. Esta es la única manera de que la zona quede totalmente limpia y de prevenir que pueda saltar a otras partes del cuerpo ya que una vez que se produce la metástasis es mucho más difícil de controlar y de obtener un buen pronóstico.

Para la mayoría de las mujeres un diagnóstico de cáncer de mama es un gran mazazo, pero también lo es la noticia de que se le va a quitar un pecho. Pero actualmente, gracias a todos los adelantos en el campo de la cirugía estética, este va a ser el menor de sus problemas.

Al quitar una mama se puede hacer de maneras muy diferentes según el grado de afectación de la enfermedad. Cuando el carcinoma está en sus inicios los daños son mucho menos que cuando se trata de un problema avanzado en el que ya se implica retirar también tenido del costado y la axila causando un mayor impacto estético.

Cada mujer debe de ser estudiada de manera individual, pero hay casos en los que el implante de mama y la reconstrucción se lleva a cabo sin dilacción. Esto es bueno para ella desde el punto de vista psicológico, ya que no va a ver un cambio físico tan grande. Pero en otros casos es necesario quitar la mama y esperar antes de realizar ningún tipo de operación.

La reconstrucción del pecho cuando ha pasado un tiempo tras la extirpación de la mama se lleva a cabo por parte de cirujanos plásticos especializados para conseguir un resultado natural y satisfactorio. En algunos casos se aconsjea operar ambas mamas para que se vean igualadas, sobre todo si el pecho sano está caído o tiene alteraciones en la forma.


Escoger a la mejor empresa de reformas con tres trucos infalibles

Si tienes que escoger a una empresa de reformas para una obra importante en tu hogar y no sabes cómo diferenciara una seria que haga bien su trabajo del resto, vamos a darte cuatro trucos infalibles para poder encontrar la diferencia.

-Pide que te garanticen la fecha de inicio y de finalización de la obra. Por supuesto, no nos referimos a que te den su palabra de honor, sino a que se comprometan por contrato. En caso de que no se acabe la obra a tiempo sufrirán una penalización económica de un porcentaje del total del presupuesto.

Una empresa seria te habrá dado un plazo que saben que pueden cumplir y por tanto, no tendrán problema alguno en realizar este tipo de contratos, incluso es posible que tengan ya un contrato tipo para estas cosas. Sin embargo, una empresa que no sea seria puede haber dado una fecha de finalización de las obras nada realista, para atraerte y no van a aceptar firmarla por escrito porque saben que no lograrán cumplirla.

-Pide que el presupuesto sea cerrado por contrato. Nos referimos nuevamente a que se recoja por escrito y firmado. De esta manera, todo lo que ha sido incluido en el presupuesto tiene ya un precio. En caso de que se haga un trabajo a mayores a petición del cliente, habrá que realizar una modificación de contrato pero si se producen cambios debido a que la empresa necesita repetir un trabajo o le ha llevado más horas de las previstas, no podrá cobrar ni un euro más por ello.

Nuevamente, las empresas serias no tendrán problema porque habrán dado un presupuesto realista, mientras que las empresas no serias pueden haber dado un precio por debajo de lo real esperando poder aumentarlo según vayan realizándose los trabajos.

-Pide que te muestren sus últimos recibos de la Seguridad Social y el pago de su seguro de Responsabilidad Civil. Son cosas obligatorias para saber que están dados de alta y que se trata de una empresa legal. De otro modo, no podrán facturar y no habrá garantías de sus trabajos.

Nuevamente, una empresa seria no tendrá ningún problema en demostrar que todo está en regla, mientras que otras pueden tratar de engañar, mostrar copias sospechosas etcétera.

No hay que tener miedo en pedir todas estas cosas a la empresa que se contrate, es derecho del consumidor hacerlo.


Camisones para niñas

Si piensas en Comprar camisones infantiles y no lo has hecho en los últimos años te vas a llevar una sorpresa porque las modas han cambiado mucho. Ahora, los camisones que las niñas llevan son bastante parecidos a los que visten las adolescentes. Prendas de algodón, cómodas, sin demasiado vuelo y que en muchos casos son camisetas largas más que camisones propiamente dichos. Esto hace que las niñas estén cómodas y se puedan mover en cama sin dificultad, no como ocurría con aquellos camisones XXL de antes.

Como en la mayoría de los hogares hay calefacción no es necesario usar telas muy gruesas, pero sin embargo, para las más frioleras, existen camisones de franela muy calentitos. La manga larga es habitual en estos modelos, aunque la mayoría vienen con manga corta o manga tres cuartos, mucho más cómoda cuando no hace un frío excesivo. Si hay manga larga mejor con puño y botón que con gomas que puedan subirse y comprimir el brazo.

Todo esto en lo que se refiere a la forma del camisón, pero ¿y los estampados? Evidentemente, las puntillas y los lazos de antaño ya no se llevan. Ahora lo que gusta a las niñas son los camisones con dibujos infantiles, personajes de sus series de dibujos animados favoritas o incluso dibujos de Disney, que nunca pasan de moda.

Los camisones de verano suelen ser de tirantes y cortos, muy frescos. En algunos casos son de algodón normal, pero también pueden ser de tergal. En verano destaca el color blanco y muchos de los camisones son lisos, sin dibujos e incluso pueden parecer vestidos frescos de tela, de los que se utilizan normalmente para ir a la playa.

Las camisetas largas también se utilizan en verano. Este tipo de camisones son muy cómodos porque además de para dormir se usan para estar por casa. La niña estará cómoda, bien arreglada y podrá jugar sin que le moleste la ropa de calle. Cada vez es más habitual que la niña tenga camisones de estar por casa y camisones de dormir, algo que también hacen ya muchos adultos.

Se recomienda que la ropa de dormir sea sencilla y que se eviten las lazadas que pueden molestar a la pequeña, así como todos los adornos que puedan causar molestias. La niña debe de poder moverse con comodidad y debe de ser un tejido transpirable para que esté seca y en una buena temperatura durante toda la noche.


La cara de tonto que se te queda al perder la mega oferta móvil

Me he quedado compuesto y sin móvil. Me la jugué y perdí. Es lo que ocurre cuando uno se pasa de listo o piensa que todo puede bajar más. Llevo tiempo queriendo comprar un móvil pero no acababa de dar el paso. Tampoco es que sea un gran experto en ofertas móviles pero he intentado últimamente tratar de detectar qué época del año es la mejor para comprar un móvil por menos dinero. Lo que he aprendido estos días es que es mejor no esperar más allá de febrero.

Había mirado los precios de las principales compañías pero ninguna me convencía del todo. Consideraba que podían bajar más. Busco un terminal premium, aunque no tengo definido exactamente el modelo ni la marca. Prefiero apostar sobre seguro, y aunque hay muchas marcas, me quedo con las dos principales: Apple y Samsung. También sé que quiero contratar seguro para movil porque he tenido algunas malas experiencias y me siento más tranquilo si lo contrato.

Tampoco es que me fíe mucho de las rebajas de enero, pero estuve atento a los cambios que se produjeron en las tarifas de las principales compañías. Y encontré una que me pareció muy potente. ¿Cuál fue el problema? Que la dejé madurar demasiado. Es verdad que el mayor defecto del consumidor es la impaciencia… pero tampoco hay que pasarse de pacientes porque las ofertas no se mantienen eternamente. Por un momento pensé que la mega oferta podía bajar todavía un poco más, pero no: al final, el terminal, que incluía contratar seguro para movil tal y como yo quería, subió más de 200 euros al terminarse la oferta. Y me quedé con cara de tonto, como dice el famoso eslogan.

Una de las conclusiones que he sacado de todo esto es que febrero suele ser un mal mes para comprar móvil o cambiar de tarifa porque muchas compañías, sobre todo las principales, lo eligen para hacer una subida de precio. Las ofertas se evaporan y, de repente, cambia todo, incluso hasta el nombre de las tarifas. Así que tal vez espere un poco más para ver si vuelven las ofertas…


¿Qué diferencia hay entre un yogur de sabores y uno de frutas?

¿Sabes cuál es la diferencia entre comprar un yogur de fresa y un yogur con fresa? Pues la clave está en la existencia o no de fruta en el yogur. De hecho, el yogur de fresa se denomina realmente yogur con sabor a fresa o con sabor a naranja, o con sabor a plátano… porque el sabor es lo único que realmente tienen este tipo de productos.

Son yogures naturales a los que se les han añadido dos productos, por un lado un colorante que hace que tome el color de la fruta a la que va a imitar y por otro lado un aroma. Los aromas artificiales son capaces de imitar el olor de un producto natural como una fruta, pero de un modo más intenso. De esta forma, quién lo toma se acostumbra a ese gusto tan fuerte.

Estos yogures tienen dos problemas, por un lado, llevan químicos que son totalmente prescindibles. Por otro lado, acaban haciendo el paladar a sabores que no son reales. Cuando tomamos un yogur con sabor a fresa nos encontramos con un producto de un gusto intenso y dulce. Pero si tomas fresas con asiduidad sabes que estas tienen un punto ácido y que su sabor, si bien delicioso, no es tan marcado.

Ahora, existen sabores de yogures mucho más reales porque están basados en aromas naturales. Una alternativa mucho más atractiva, ya que también tienen colorantes naturales. Por ejemplo, en el caso de los yogures de fresa solo llevarían colorante natural elaborado con remolacha roja. Así, el producto es más atractivo a la vista pero sin necesidad de químicos. Si además, en lugar de edulcorantes químicos o azúcar refinado llevan azúcar de caña, estaríamos ante el mejor yogur de sabor para los niños.

El yogur con frutas, como su nombre bien indica, contiene fruta. En el caso de un yogur con fresas, tendría que tener fresas. Pero nuevamente nos encontramos con que muchas marcas añaden químicos para que estas fresas sepan de una forma mucho más adictiva. Escoger aquellos yogures que ofrezcan las alternativas más naturales va en beneficio de la salud de toda la familia y por eso es muy recomendable.

Como también lo es combinar el yogur de sabores o con frutas con la fruta fresca de temporada, que aporta muchas vitaminas y que es muy baja en calorías.


¿Colchón duro o colchón blando?

Todos somos diferentes a la hora de dormir. Algunas personas quieren sentir como el colchón les envuelve obteniendo la sensación de estar durmiendo sobre una nube de algodón. Otros aprecian mucho más un lecho firme que no ceda en exceso.

Los especialistas recomendaban hace años una cama muy dura para evitar los problemas de espalda, pero hoy se ha demostrado que no es lo mejor. De hecho, los famosos colchones de látex que tanto se vendieron hace algo más de una década ya casi no se venden porque su dureza hacía que las personas con problemas de inflamación articular tuvieran dolor al dormir.

Hoy se apuesta por colchones descanso que cedan al peso del cuerpo, tal como hace la viscoelástica. Pero incluso este material tiene diferentes grados. Un colchón con una capa fina de viscoelástica notará más las condiciones del material que lleve en su interior, sea espuma, látex o muelles, mientras que uno con una capa muy gruesa dará una sensación más intensa de mullido.

Pero, ¿qué pasa con las personas que se han comprado un colchón de látex en el pasado y ahora descubren que no es lo más cómodo para ellos? Se trata de colchones muy caros que, por supuesto, no pueden ser desechados como si fueran sábanas con un tacto que no nos agrada. Por suerte, hay una buena solución para esto.

En muchas tiendas de colchones es posible comprar los llamados colchoncillos o toppers para colocar encima del colchón. No son protectores, sino que son colchoncillos más gruesos con una capa de diferente espesor que puede ser de viscoelástica o de plumas. Esto le da al colchón un acabado diferente y mucho más agradable.

Es, en resumidas cuentas, como añadirle una capa al colchón, pero escogiendo el grosor y el material que se le aplica. Aunque no son baratos, salen a cuenta cuando se ha invertido mucho dinero en un colchón que luego no resulta como esperábamos porque no hemos escogido bien los materiales.

La mejor forma de acertar con un colchón es apostando por la viscoelástica combinada con muelles para quien quiera una gran adaptabilidad o combinada con látex o espuma si se desea un mayor grado de firmeza. Para quienes disfruten sintiendo un colchón mullido la capa de viscoelástica debe de ser gruesa mientras que quienes prefieran adaptabilidad, pero más natural, deben de apostar por una capa más fina.