Alto da Campá en Islas Cíes, una parada obligada para el turismo ornitológico

El turismo ornitológico lleva años poniendo sus miras en Vigo, sede de numerosos observatorios y puntos de avistamiento de aves. La gaviota patiamarilla, el cormorán moñudo, el alcatraz atlántico o el águila pescadora —de un total de doscientas especies registradas— extienden aquí sus dominios y pueden contemplarse en entornos privilegiados. Por tanto, los viajeros que se preguntan que visitar en las Islas Cíes, terminan por hallar respuesta en el observatorio de aves del Alto de la Campá.

Situado en la isla do Faro, este observatorio deleita a sus visitantes con una panorámica de la isla Norte o Monteagudo, las lagunas de Rodas y los diversos acantilados y furnas de los alrededores. Desde aquí pueden avistarse las colonias de cormoranes y gaviotas patiamarillas, una actividad que resulta especialmente atractiva en otoño y primavera, por las migraciones que entonces se producen.

Esta experiencia ornitológica en el Alto de la Campá está disponible todo el año, si bien las restricciones para visitar el archipiélago de las Cíes requieren cierta planificación. Es preciso obtener una autorización ante la Xunta de Galicia y reservar con ella el billete en barco en una de las navieras autorizadas.

Otra parada obligada para este público es el observatorio de aves do Peito, ubicado en la isla de Monteagudo. Ofrece una visión impecable de la costa y los acantilados donde suelen anidar las aves marinas que frecuentan este parque nacional.

En el nacimiento de la ría viguesa, la ensenada de San Simón es un lugar perfecto para avistar anátidas, garzas, gaviotas y rapaces diversas. Aquí las primeras horas de la mañana en invierno son la mejor época. Respecto a sus hotspots, el arenal de A Xunqueira y A Pedra dos Caralletes son puntos de interés. Esta actividad es un buen pretexto para aventurarse en la cercana isla de San Simón.