Guía para elegir lazadas de ceremonia

No hay complemento más sencillo, elegante y vistoso que la lazada. Este accesorio de la moda infantil se ha convertido en un must en primeras comuniones y otras ceremonias porque aporta un aire tierno e inocente a su portadora, al tiempo que ayuda a ceñir la cintura del vestido y aumenta su comodidad. A la hora de comprar lazadas de comunión para niñas, ¿a qué aspectos debe prestarse atención?

Primeramente, las dimensiones de la lazada se adaptarán tanto a la talla del vestido como a la complexión de la usuaria. Equivocar la forma o el tamaño del accesorio podría conferir una apariencia ridícula a la niña, lo que podría causarle un sentimiento de vergüenza en público.

En comuniones y otros eventos solemnes, se busca una estética cálida, natural y delicada, sin estridencias ni adornos innecesarios que sobrecarguen el atuendo. Por este motivo, la mayor parte de las lazadas se comercializan sin bordados ni ornamentos excesivos. Las propuestas más demandadas son también las más sencillas y limpias.

El color tampoco se deja al azar. Los colores pastel y neutros (lavanda, rosa, verde menta, malva, etcétera) son realmente populares y casan bien con la estética y el tono de esta celebración cristiana.

Asimismo, la elección de la lazada se basará en la calidad y distinción del tejido. Son comunes las lazadas de tul, organza o seda gracias a su tacto agradable, volumen y aspecto vaporoso. Se recomienda anteponer la comodidad y bienestar de la niña a la estética del complemento. Será ella quien la vista y su opinión cuenta más que ninguna otra.

Por otra parte, hay vida más allá de las lazadas. Son alternativas válidas los fajines, broches y cinturones lisos. Otro consejo para decidirse consiste en valorar cualquiera de estos accesorios acompañados de la chaqueta, los guantes, etcétera, que se proyecte utilizar durante la comunión, para estudiarlos en conjunto y poner a prueba su compatibilidad.


La talla correcta y su importancia en vestidos de Primera Comunión

Recibir la eucaristía tiene un coste medio de dos mil a cinco mil euros en España, según la Asociación Española de Consumidores. De todos los gastos, el vestuario es uno de los más cuantiosos porque se confecciona a medida por boutiques especializadas en primeras comuniones. Para economizar esta inversión, cada vez más progenitores optan por alquilar los vestidos de comunión niñas y niños, pero los expertos desaconsejan esta solución.

Aunque el sistema de tallaje cumple su función para la ropa casual, las comuniones, bodas y otras ceremonias de importancia exigen una etiqueta más distinguida y solemne, no siempre la más cómoda. Para las pequeñas comulgantes, el desajuste entre el vestido y sus medidas es una fuente de incomodidades que pueden arruinar uno de los días más felices y esperados.

De ahí que la indumentaria a medida sea una recomendación tan extendida en el sector de las comuniones. Además del confort, otro de sus beneficios es la capacidad para realzar y embellecer la propia silueta, pues las prendas holgadas, incluso ligeramente tienden a generar efectos indeseados.

Como inversión, los vestidos y complementos de Primera Comunión tienen un recorrido mayor de lo imaginado. Tanto es así que, en muchos casos, se reutilizan en eventos nupciales, fiestas de Año Nuevo y otros acontecimientos destacados. Bastan unos arreglos menores para reacondicionar su falda, mangas, etcétera, y darle una segunda vida, rentabilizando así este gasto, de hasta mil euros.

La toma de medidas, tan habitual en siglos anteriores, no supone ningún trance para los comulgantes. Es un proceso de veinte minutos aprox. en el que, con ayuda de un metro, se determina el diámetro del torso y la cintura, la distancia entre los hombros, el contorno del brazo, la longitud de la manga desde el hombro y el largo total, calculado siempre en una postura erguida y con el calzado puesto.


¿Marinero o almirante?

Si crees que al comprar ropa de ceremonia para niños solo hay dos opciones, la de vestirle de marinerito o hacerlo de almirante, te has quedado anclado en el pasado, aunque la ropa ceremonia para niñas sique siendo mucho más variada. Y un un pasado que nos queda ya un poco lejano. Hoy hay muchas alternativas de ropa de comunión para niños, aunque estas dos pueden seguir apareciendo en las listas, porque siempre habrá clásicos que quieran continuar con la tradición de su familia.

Hoy, lo que es tendencia es que los niños hagan su primera comunión con un traje de chaqueta que, como toda la ropa infantil, tiene que cumplir con las características de estar elaborado en telas que sean cuidadosas con la piel y que resulten muy cómodos para que los niños estén a gusto en un día tan importante para ellos.

El tema de la tela es fácil de arreglar comprando ropa de una cierta calidad. El que sea cómodo, también suele ir unido a la ropa de gama media alta para arriba. En cuanto a los modelos, hay muchos donde elegir. No obstante, ahora mismo hay tendencias muy claras que debes de tener en cuenta si buscas que tu hijo vaya a la última y destaque por una combinación actual.

Aunque es posible usar pantalón corto, salvo que haga mucho calor en el lugar en el que se celebra la primera comunión lo mejor es elegir un pantalón largo que siempre va a quedar un poco más elegante. Además, el niño se va a sentir más adulto con un traje como el de los mayores, que se guro que le encantará lucir. La chaqueta puede ser clásica, pero si se elige una chaqueta estilo indiana o con cuello mao se logrará un toque más informal que es perfecto para un niño de la edad de la primera comunión.

Los colores tienen que ser claros, ya que estamos en primavera. Un lino en un tono beige natural puede ser ideal para que el chaval esté fresco y muy cómodo y a la vez se vea muy elegante. La camisa blanca puede darle un toque fresco y formal al conjunto. Aunque puedes ponerle al niño una corbata o incluso una pajarita, los tirantes son lo más apropiado y lo que mejor le sentarán. Y el chaleco puede ser un buen complemento si no hace mucho calor, debiendo evitarlo en aquellos sitios en los que las temperaturas son altas.