QUE NO DESAPAREZCAN LOS PUEBLOS

Tengo una pareja de amigos que se han comprado una casa en ruinas en un pueblecito de orense, pero rehabilitar una casa no es tan sencillo como parece en un principio, no es llamar a reformas orense y ya está, hay que hacer la reforma poco a poco en una obra de esa magnitud, para reformar una casa entera o tienes todo el dinero que cuesta desde el principio o tienes que ir haciédolo por fases, primero haces una parte para por lo menos poder vivir en ella mientras quieras ir reformándola. El principal problema que tienen mis amigos es que no viven cerca de la casa que se han comprado y para que haya progresos tienen que ir siempre de que dispongan de unos días para poder trabajar en la casa, ellos ya dan por hecho que les va a llevar unos cuantos años terminarla, pero si ya lo dan por hecho es cosa suya, que avisen cuando esté terminada.

 

Cada vez más gente se está comprando casas que estaban en ruinas para poder reformarlas, lo cual es más barato que hacerse una casa nueva, y así al mismo tiempo ayudan a que los pueblos no se conviertan en pueblos fantasma, los pocos habitantes de los pueblos dan la bienvenida a los nuevos vecinos con los brazos abiertos, les alegra de verdad que vuelvan otra vez los niños a correr por sus calles como hacía tanto tiempo que no sucedía, solamente con que haya un poco más de vida en el pueblo los habitantes aunque solo sea durante las vacaciones de verano se sienten más felices y menos olvidados que durante el resto del año, porque en verano los pueblos se llenan de parientes que viven en otras partes de españa o del extranjero, pero cuando llega septiembre los pueblos se vuelven a quedar desiertos. Por eso veo muy bien que la gente se compre casas en pueblos aunque no sean los suyos, aunque con el tiempo se convertirán en los suyos.

 

Más gente joven se debería aventurar a tener casas en los pueblos para que estos no desaparezcan.